Acting Tips

Ulysses Ortega

Publicado el: 29/03/2022

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No es necesario que expliquemos la secuencia que hoy está en boca de todos.
Primero preguntémonos ¿qué hubiese pasado si la persona que abofeteaba a Chris Rock frente a los ojos de millones no era una de las estrellas mas conocidas del mundo?

 

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No es necesario que expliquemos la secuencia que hoy está en boca de todos.
Primero preguntémonos ¿qué hubiese pasado si la persona que abofeteaba a Chris Rock frente a los ojos de millones no era una de las estrellas mas conocidas del mundo?

Probablemente hubiese sido escoltado fuera de la ceremonia por la policía y se le hubiese detenido, si el comediante hubiese decidido presentar cargos.
Pero no sucedió. No solamente no sucedió. Minutos después, la cámara tomó a Smith riéndose. Haciendo que “no pasó nada”. Pero eso no es lo peor.
Lo peor es, que se lo premió. Lo peor es, el espantoso atraso cultural y social que representa lo vivido ayer.
De todas las alternativas que podían haberse desencadenado luego de los pésimos chistes de Chris Rock, Will Smith eligió la peor. La que visibiliza lo problemas contra los que tanto se pelea por deconstruir y que nos devuelve a la mesa la validación de conductas machistas, violentas y tóxicas.

Si hubiese optado por una posición mas compasiva y empática, hoy estaríamos hablando del requisito con el que parece que deben cumplir los anfitriones, hacer humor a costas de otros con comentarios hirientes que son aceptados porque son a costa de personajes “millonarios, famosos y privilegiados”. Eso también se llama Bullying.

Pero no, la pregunta que hoy resuena en todos lados es “¿está bien lo que hizo Will Smith o no?”.

No. No está bien. No puede haber discusión sobre eso. No se golpea por amor. El amor no te hace hacer locuras. Y el discurso posterior, es una réplica exacta del comportamiento de un abusador. Justificarse. Llorar. Pedir perdón. Prometer cambiar. No fue ira. No fue violencia. No fue abuso. Fue amor.

Will Smith pudo acercarse al escenario, golpear alguien frente a los ojos de millones de personas y quedarse a recibir frente a una ovación de pie de sus colegas su estatuilla.

Eso también se llama abuso de poder. Y una muestra sobre los reales intereses de “La Academia”. Importa mas el rating, que ser justos. TNT reprodujo el momento como uno de los momentos destacados.

Es importante preguntarnos porque tantas personas dejaron que eso sucediera y replantear el valor de la frase “el show debe continuar”. No. No siempre el show debe continuar. A veces el show tiene que parar.

Ya es tarde para sacarle el Oscar. Lo que se tendría que haber hecho, no se hizo. Que se lo quede. Que cada vez que vea la estatuilla recuerde lo que pasó. Y que cada vez que Hollywood lea “Ganador del premio de la academia” sobre su nombre en la venta de un tráiler, les recuerde que fue lo que hizo Will Smith esa misma noche. Que premiaron. Que permitieron.

Desde nuestro humilde lugar, repudiamos lo sucedido ayer y queremos dejar bien en claro donde nos ubicamos. Rechazamos cualquier acto de violencia y esperamos que ojalá algo de lo sucedido nos ayude a mejorar.



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