ANTROPOSMODERNO
La Verleugnung peronista
Esthela Solano-Suarez

El 24 de marzo de 1976 una junta militar usurpo el poder en Argentina, instaurando una dictadura criminal y sanguinaria, que durante siete largos años sembró la muerte, practico secuestros, e infames torturas, haciendo desaparecer a toda una generación de Argentinos, y mas. Desaparición radical, ya que en la mayoría de los casos ni los cadáveres de las víctimas fueron encontrados. El autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional se había fijado como objetivo el de eliminar de la faz de la tierra la « subversión apátrida ».

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El 24 de marzo de 1976 una junta militar usurpo el poder en Argentina, instaurando una dictadura criminal y sanguinaria, que durante siete largos años sembró la muerte, practico secuestros, e infames torturas, haciendo desaparecer a toda una generación de Argentinos, y mas. Desaparición radical, ya que en la mayoría de los casos ni los cadáveres de las victimas fueron encontrados. El autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional se había fijado como objetivo el de eliminar de la faz de la tierra la « subversión apátrida ».

Levantar el velo del olvido

De este horror no hay que olvidarse. Nunca. Y es muy legitimo el deber de Memoria relativo a esa infame pagina de la historia que se escribió con la sangre de tantos argentinos. El gobierno peronista de los Kirchner fué muy activo en este sentido, tanto en lo relativo a la memoria, pero también, siempre me llamo la atención la parte de olvido. En efecto, domino y domina un silencio absoluto, persistente, insidioso, y consistente, relativo a la represión y a la exterminación de opositores , a la eliminación física de miles de personas, que anticipo y precedió la represión criminal militar, y que tuvo lugar durante los años del gobierno peronista que van de 1973 a 1976.

Levantemos ese velo. Me toco en suerte encontrarme golpeada por esa ola represiva. Retomemos los hechos.

Perón se exilo en 1955, derrocado por una dictadura militar y el partido peronista estuvo proscripto desde esa fecha hasta 1973. En el curso de la década de los 60 y de los 70 , en Argentina como en otros países Occidentales, se expande el sueño revolucionario, guevarista, maoísta , trotskista, y de las corrientes regionales de liberación bajo la influencia de la figura del Che Guevara. En el seno de ese oleaje surgen las tendencias favorables al modelo de la lucha armada guerrillera. Desde finales de los años 60, desde el exilio, Perón alienta el ala juvenil del peronismo que se orienta hacia la lucha armada. Se dotaba quizás de ese modo, de un instrumento de presión sobre la dictadura militar atrayendo al mismo tiempo al seno del peronismo una fuerte corriente juvenil. La mas conocida de esas organizaciones fueron los Montoneros, pero también podemos enumerar las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). La tendencia marxista y guevarista instituyo su brazo armado con el Ejercito Revolucionario del Pueblo ( ERP), de orientación trotskista.

Ocurrió entonces que la dictadura llamada « Revolución Argentina », consecuencia de un golpe militar producido en el año 1966, termina cediendo ante las fuertes movilizaciones populares – recordemos aquí el Cordobazo de 1969 – como ante las protestas sociales y también las acciones armadas operadas por las organizaciones ya mencionadas, y decide, en 1973, de abrir paso a un nuevo periodo constitucional y a un proceso electoral. Perón fue la pieza clave de ese giro, ya que los militares consideraron que les serviría de barrera de contención y de pacificación.

Cuando el peronismo es llamado a salir del exilio, conviven ya en su seno dos corrientes, una mayoritariamente constituida por el sector juvenil radicalizado de la Juventud Peronista, las organizaciones armadas, los sindicalistas e los intelectuales de izquierda, y la otra, el sector de derecha, representado por la Confederación General del Trabajo, y también converge en esa rama un sector de la extrema derecha peronista, nacionalista y anticomunista.

A partir de entonces, ante la legitimación efectiva del partido y la posibilidad de una nueva victoria electoral, se desencadena en el seno del peronismo una pugna de corrientes que abre hacia una « depuración » bajo la iniciativa de Perón.

La fiesta se torna en masacre y comienza la caza debrujas

El primer hecho de sangre es conocido como « la masacre de Ezeiza », el 20 de junio de 1973. Perón regresaba al país después de 18 años de exilio, una inmensa muchedumbre, de tres millones de personas, compuesta por peronistas y no peronistas esperaba su llegada y quería escuchar su discurso. Fue entonces cuando la fiesta se transformo en masacre. El sector de la derecha peronista empezó a disparar ráfagas de metralla hacia la muchedumbre. A quienes apuntaban ? Aparentemente al sector de la izquierda, a Montoneros, pero de hecho las balas fueron para todos. De esta masacre soy testigo presencial. Fué el horror. En ese momento, ese día, se vislumbraba lo que vendría luego y que tomaría la forma de los comandos para policiales llamados Alianza Anticomunista Argentina.

La orientación que da Perón a partir de ese momento, que se inaugura con una masacre es clara : de un lado están los argentinos patriotas y del otro lado los enemigos de la patria. En el seno de su partido comienza una « depuración », se trata de eliminar a los que supuestamente estaban al servicio de la CIA y del imperialismo o bien a aquellos que sostenían ideologías ajenas al sentir nacional, es decir al « enemigo interno ». Al mismo tiempo el enfrentamiento entre las dos alas del peronismo da lugar a ajustes de cuentas y eliminaciones reciprocas : el máximo dirigente sindical de la CGT, José Ignacio Rucci es asesinado por Montoneros, y solo un día mas tarde es asesinado un militante de la Juventud Peronista, Enrique Grynberg.

Perón, presidente electo con el 62% de votos, firmara el 1 de octubre de 1973 un « Documento reservado », que es difundido por la prensa al día siguiente. Se trata de diferenciar marxismo y peronismo, los adherentes deben definirse obligatoriamente y posicionarse con determinación. (…) « Las orientaciones y directivas que emanen del General Perón en el orden partidario o en función de gobierno serán acatadas, difundidas y sostenidas sin vacilación ni discusiones de ninguna clase, y ello como autentica expresión de la verticalidad que aceptamos los peronistas ». (1)

Agrega que el gobierno y las autoridades participaran en esta lucha haciendo actuar las fuerzas del Estado « para impedir los planes del enemigo y reprimirlo con vigor ».

Se designaba así al enemigo a eliminar, dentro y fuera del partido : el « marxismo subversivo ». Comienza en ese momento la caza de brujas. Un sistema de inteligencia será puesto al servicio de la represión. La poblaciones es alentada a informar a las fuerzas del orden sobre toda actividad sospechosa tanto de grupos y como de personas. Las delaciones llueven, cada uno podía vengarse de su vecino o de su rival en el trabajo, delatándolo.

Para llevar a cabo esta política, por un lado se instrumentaran los medios legales previstos constitucionalmente, tales como la intervención de sindicatos, de universidades, la intervención de los partidos justicialistas provinciales, la intervención de gobiernos provinciales. Y por otra parte se armaran los grupos de represión parapoliciales.

Triple A

Un monstruo criminal es engendrado en el seno del gobierno peronista, por Perón mismo, con el nombre de Alianza Anticomunista Argentina, también llamada Triple A, organización armada creada desde el Ministerio de Bienestar Social, bajo la égida del Ministro López Rega, secretario privado y mano derecha de Perón. Para asegurar cínicamente el Bienestar de todos, había que eliminar a ciudadanos provenientes tanto del sector de izquierda del peronismo, como del resto del sector político no partidario. Así fueron secuestrados y asesinados miles de argentinos, sindicalistas, obreros, políticos, parlamentarios, abogados de prisioneros políticos, intelectuales, periodistas y hasta funcionarios del gobierno, además de numerosos atentados provocados por la explosión de bombas y secuestros. Esta ola represiva empujo al exilio a políticos, sindicalistas, artistas, intelectuales y científicos.

Desde la publicación El Caudillo, vocero oficial de la Triple A, se proclamaba que « el mejor enemigo es el enemigo muerto ». (2)

Perón falleció, pero el monstruo que llevaba inscriptas las tres letras de la muerte, le sobrevivió.

A los secuestros y asesinatos se sumo el progresivo recorte de las libertades democráticas y la desaparición del estado de derecho en nombre de la defensa de la patria. Para erradicar a la subversión « vende Patria », se impone el terror de estado : militarización del territorio, pena de muerte, juicio sumario y estado de sitio, el cual no se levantara hasta el retorno de la democracia en 1983.

La matanza continuara

Esta es la pagina borrada, arrancada del libro, lo ocurrido entre 1973 y 1976. Nadie se acuerda mas de ese periodo. Nadie quiere darse cuenta que la dictadura militar que tomo las riendas de la represión en 1976 ya tenia el camino preparado. Que las listas de los enemigos a eliminar ya estaban confeccionadas, que el aparato de eliminacion de opositores estaba en marcha, y que el « enemigo » ya estaba designado.

Los militares habían apostado a una jugada estratégica, extraer a Perón del exilio y entregarle el bastón Presidencial para que « pacificara » al país. El sirvió de instrumento de tal designio.

Despertad!

Desde esta perspectiva podemos leer quien era Perón. Desde ese lugar en el cual el punto de capitón que marco su muerte, la cual lo extrae de la escena política, lo vemos partir con las manos manchadas de sangre. Aparece sin mascaras el lado oscuro del líder carismático, que demostró en acto su verdadera orientación. Pero en ese lugar se un fetiche vino a obturar el agujero.

Quienes sostienen el sentir peronista aun hoy niegan, reniegan, excluyen, no admiten, la critica o la controversia respecto al General y la corriente política e ideológica que genero.

Los « muchachos peronistas » prefieren seguir creyendo en aquel sueño que nos inculcaron de niños, a fuerza de propaganda y de unificación del pensamiento. Incorporaron aquellos S1 y los sostienen aun hoy, con un fervor ciego. Que los « muchachos peronistas », fanáticos, aun obedientes a aquél amo y a sus semblantes, perduren en la renegación siendo psicoanalistas, no es un detalle superfluo. Supuestamente un análisis permite extraerse de la alienación a los significantes que nos petrifican aunándonos en identificaciones que imposibilitan pensar contra corriente. Y si no es así, un tramo de análisis se impone para poner en claro el goce que los habita !



1 : « Documento Reservado », Consejo Superior Peronista, diario La Opinion, 2/10/1973.
2 : Citado por Marina Franco, Universidad Nacional de San Martin/CONICET, A contra corriente, Vol. 8, N° 3, 2011.



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