El descifrado del síntoma, la letra y la producción

Virginia Hasenbalg

Publicado el: 2014-06-02


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El descifrado del síntoma, la letra y la traducción

Virginia Hasenbalg

2 de marzo de 1998

Si el síntoma solo se lo puede interpretar a partir del juego de letras, es decir la dinámica del equívoco que es propio a cada lengua, quisiera hacer hincapié sobre algunas reflexiones que giran en torno de lo oral y de lo escrito, y especialmente sobre la traducción de la enseñanza de Lacan. Esta cuestión concierne así la transmisión de su enseñanza en el extranjero, realizada en gran medida a partir de la lectura de textos que, al ser traducidos, perdieron el espesor del texto original por el mismo hecho de ser traducidos. Es ese espesor que debe interesarnos.

Colegas latino-americanos se reúnen en torno de una frase por la cual se definen ellos mismos como "lectores" de Lacan: lo que impediría, dicen ellos, la alienación a su persona, frase que convoca los reencuentros lacano-americanos que hicieron un frente común a la expansión colonial del Millerismo. La letra, la transferencia a la letra es lo que daría legitimidad a su formación.

Y es desconcertante de encontrar en el texto que presenta la salida de un libro de Jacques-Alain Miller en Argentina, una frase que va en el mismo sentido: Miller desarrolla el valor positivo de la transferencia negativa: llegado un momento, la lectura debe suspender la suposición de saber. Es evidente que se trata de una escapatoria ante la dificultad para resolver la transferencia.

Parto de una experiencia concreta: la de la traducción de Lituraterre en un grupo de latino-americanos en su mayoría hispano y lusohablantes, y la manera en la cual ese trabajo pudo corroborar la clínica en lo que se refiere a la interpretación del síntoma en la medida en que la eficacia de una interpretación consiste en no alimentarlo de sentido.

Por este trabajo llegué a la conclusión que el texto traducido, es un texto que perdió la fuerza que le da el enlace de lo real y lo simbólico que yo ubicaría entre significante y letra, y que es específico a cada lengua. Esta fuerza es debida a la conjunción de dos factores: por una parte el "savoir-faire" del sujeto-autor, saber inconsciente obrando en el lugar de la verdad. Esto se ve claramente cuando aquellos que se sirven del discurso analítico cometen lapsus o juegos de palabras "involuntarios", que corroboran y a veces preceden la tesis que defienden. Sin duda , se trata de un saber que se desprende de la cura y que tiene la virtud de prescindir del desconocimiento de la posición yoica (moïque). Por otra parte, esta fuerza es dependiente de propiedades específicas, particulares a cada lengua.

Los puns en la obra de Shakespeare estan en la mayoría de los casos en la boca del tonto, el bufón del rey, el que se encarga de hacer oir las medias verdades al rey. En el caso de Joyce, es la elasion que provoca. En alemán, la palabra para designar los juegos de palabras (contrepèterie) significaría "sacudir las palabras". El Quijote parece apoyarse más sobre un juego muy rico de metáforas, como es el caso también en la literatura latino-americana contemporanea.

¿La ortografía de la lengua española, esencialmente fonética, tendría una influencia sobre el alcance del equívoco? ¿No cambia su esencia?

El trabajo de traducción es una experiencia, un testimonio del enlace de lo oral en lo escrito, de lo escrito en lo oral. Me parece que se trata de un camino (¿una voz?) para comprender lo que decimos cuando hablamos de letra y de significante.

Al decir la letra, no quiero decir un texto, ya sea sagrado o sabio, sino el efecto de la precipitación de un significado entre todos los que pueden ser leídos a partir de lo que se escucha. En nuestra práctica, partimos de lo que se escucha, el decir del analizante, y una pluralidad de sentidos posibles se da a escuchar en lo que es hablado.. La escritura, en su necesaria inscripción ortográfica, elige y fija uno de ellos. Esa separación se encuentra restringida en español, al no exigir, por ejemplo, la comprensión de un dictado para que este no tenga faltas, contrariamente a lo que sucede en francés.

Esta relación del oral al escrito es lo que otorga a la Traumdeutung su valor de texto fundador. La imagen visual del sueño funciona como los ideogramas sumerios en el momento de la fonetización. El calambur que obra en el sueño, señala el paso de una imagen visual a la imagen sonora en el relato. Este relato permite al inconsciente de hacer entender por homonimia los significantes del sujeto. El relato del sueño, como las otras formaciones del inconsciente, ilustran la manera en que lalengua actua cada vez que el sujeto se pone a hablarla.

Un paciente habla de un sueño muy emocionante para él: lloro sobre el regazo de mi madre. Gira alrededor de esta idéa no sin mostrar un cierto goce. El tiempo que toma este desarrollo me lleva a interrogarme sobre lo que vendrá a partir de esa expresión en la transferencia. Fuí entonces sorprendida al oirlo decir: le confieso que me imaginé llorando aquí. Sorprendida por lo que entendí en primer lugar: La saborearía. Tendríamos la tentación de decir que gracias a la transferencia, confiesa al Otro, saborea el objeto a. Esos juegos de letras son vectorizados, orientados, tienen un sentido que va más allá del significado.

Arriezgo pues esta hipótesis, que tal vez deba rectificarse: esos juegos de letras ilustran que el significante y la letra estan anudados, es decir, que las dos lecturas (o escrituras) son posibles. Y solo es perceptible en el terreno de lo dicho. Cuando se lee para traducir- esos ecos se vuelven perceptibles solo durante la lectura- se les otorga una voz. Y una vez que se los discerne se los debe desglozar porque son intraducibles.

En la traducción de Lacan, se encuentra este fenómeno en cada frase. A la significación lineal de lo que Lacan articula se agregan una multitud de juegos de letras, como una redundancia que corrobora que lo que dice, es válido. Es bastante sorprendente.

Ese anudamiento entre lo oral y lo escrito es una idea que encontramos en Jean Bottero, el asiriólogo, en sus trabajos de descifrado de escritura antigua.

" El grafismo fonético concluye el acoplamiento de la escritura al habla".

Una nota al final de la página (104) lo ilustra de manera simpática:

" ...Kassem (persona de confianza de los arqueólogos de Suse, en Irán) no sabe leer ni escribir,sin embargo todos los días me muestra las cuentas que, a su manera, habrá escrito en un cuaderno de notas, de una manera muy particular. Por ejemplo, para indicar la carne, dibujará una oreja. La carne, en persa, se dice goucht, y sin duda no puede dibujarse. La oreja se dice gouch y es fácil de representarla. De la misma manera, para la leche: chir, se pueden ver las garras de león, ya que el animal se llama chir. La leche cuajada: mâst se transforma en luna: mast y asi el resto... En un medio cultural de tradición escrita donde, seguramente, él era un marginal, Kasem inventó así, a su manera, no solo la ideografía, sino el fonetismo y aun la acrofonía ".

El trabajo de descifrado de escrituras antiguas (sumero-acadienses) pone de relieve la manera en la que la escritura ideogramatical- donde la palabra para designar la cosa será representada por el dibujo de la cosa- evolucionará hacia la fonetización, es decir, el alfabeto, a partir de la confrontación con una lengua extranjera. Botero nos invita a imaginar al escriba sumerio, aquel que al inicio conoce los signos de la escritura, quien transcribirá lo que oye sin necesariamente comprenderlo, transformando los ideogramas que hasta ese momento eran portadores de "cosas", en portadores de sonido. Pueden ver en ese traspaso el equivalente al mecanismo de los sueños.

Cabe señalar también que fué en el Medio Oriente que una cantidad importante de alfabetos ligados a diferentes lenguas, vieron la luz y casi en la misma época, la de la aparición del monoteismo.

Sabemos que en sus últimos seminarios, Lacan hablará de la letra como objeto a en el centro del nudo borromeo, objeto a atrapado y no más el resultado de un corte. Esta articulación de la letra, que él ilustra con la escritura particular de James Joyce, aparece como lo que el sujeto puede esperar de una cura. Pero, ¿es suficiente entonces definirse commo lector, reducir la letra al texto para saber de que se trata?

Dicho de otra manera, ¿en que se diferencia el psicoanálisis de la religión si esta hace de la letra el cuerpo de Dios, objeto sagrado, que yace en lo real?

¿No se podría decir que el monoteismo es en si mismo la extraordinaria invención consecuente al aislamiento mismo de la letra, alfabética, fonetizada en tanto que momento, no solo histórico, sino sobre todo de remodelacion, de torsion estructural en la medida en que solo es posible a partir del momento en que existe inscripción de la pérdida? Esta pérdida en el transcurso hacia el aislamiento de la letra es doble: la del objeto representado en el ideograma, que es así abandonado, y luego la del sentido del sonido enunciado. En el ejemplo de Hassam, el dibujo de la oreja en lugar de grouch (carne), la imagen "oreja" en tanto que objeto, desaparece, queda el sonido, que por homonimia recordará la carne.

La homonimia misma obliga a pasar por el sin sentido (non-sens) para desprender al sonido del primer significado

Cuando el escriba sumerio oye una palabra en acadiano que no posee un ideograma propio, se confronta a un sonido que no comprende pero que identifica por homonimia con otro de su propia lengua; el ideograma será entonces utilizado por su valor fonético pero no por la "cosa". Ese desprendimiento fonético , debido al aislamiento del sonido, en tanto que proceso mismo que lleva a la aparición del alfabeto, tiene necesidad de una lengua extranjera.

Resulta interesante saber que los sumerios encontraron rapidamente el fonetismo, lo que sin embargo no precipitó la simplificación de la escritura. Lo que hace pensar a la necesidad de una lengua extranjera para forzar el proceso, y por otra parte podemos preguntarnos si no es el ejemplo mismo de la resistencia a la letra.

Para concluir, una última pregunta. Este aislamiento de la letra, ¿no podría ponerse en paralelo con la manera en que la clínica del obsesivo nos lo enseña: aislamiento de cadenas asociativas entre ellas para evitar el efecto de saber que la puesta en relación de estas implicaría? Y viceversa, colusión de letras para anular el corte que implica su combinación. ¿Es una coincidencia si no se encuentran huellas significativas de neurosis obsesiva antes de la constitución de la religión judeo-cristiana?




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