ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL PLUS DE GOCE Y EL REBAJAMIENTO DEL PADRE

Juan Carlos Suzunaga

Publicado el: 2003-08-04


       Facebook               Texto en Word 


    


El nacimiento de la ciencia moderna en el siglo XVII, constituyó una escansión en el pensamiento del hombre, ya que propuso el vaciamiento del mundo a partir de la física-matemática y de la muerte de Dios....






ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL PLUS DE GOCE Y EL REBAJAMIENTO DEL PADRE

Juan Carlos Suzunaga



ABSTRACT

El nacimiento de la ciencia moderna en el siglo XVII, constituyó una escansión en el pensamiento del hombre, ya que propuso el vaciamiento del mundo a partir de la física-matemática y de la muerte de Dios. Esta muerte tiene como efecto una nueva lógica del mundo, donde se incluye un objeto plus de goce que permaneció, en siglos precedentes, escurridizo y subversivo gracias a la ley del padre. La introducción de un nueva lógica, como de este objeto, le da inicio a la declinación del padre cuyos efectos se manifiestan en nuestro siglo, no sólo en el sujeto sino también en la regulación de los hombres, proponiendo con ello nuevos síntomas sociales que dibujan un panorama nada alentador. Es un esbozo del malestar en la cultura después de los tiempos de Freud.

Es de nuestro conocimiento los efectos atroces de la guerra, una guerra que se sostiene en la apropiación violenta de los medios de producción y de la explotación del hombre por el hombre que ha rayado nuestro país desde tiempos pretéritos.

Hablar en esta sala de esta problemática desde la economía política sería cosa acertada, ya que esta da cuenta de la circulación de los objetos regida por la ley del padre que regula los conflictos de los sujetos, sin embargo esta no da cuenta del sujeto, ni de su posición ni de su estatuto. Daría cuenta de la influencia de la economía en las relaciones sociales y explicaría en parte la lógica de la generación de la violencia a partir del bien como objeto de goce, aporte brindado por la genialidad de Marx. Por tal razón intentaré abordar el problema de la violencia desde la perspectiva psicoanalítica donde el sujeto tiene especial relevancia.

De tal manera haré un acercamiento para poder explicar el por qué de la dificultad, por no decir imposibilidad, por la cual un Estado como el colombiano, no logra regular las relaciones de los individuos, ya que esto se manifiesta en diferentes expresiones del goce como lo han sido las diarias masacres, atropellos a la población, desplazamientos y la creciente miseria que asola al país.

Para hacer ese intento, partiré de una frase de Freud en su texto El malestar en la cultura " La verdad oculta tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es una criatura tierna y necesitada de amor, que solo osaría defenderse si se la atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo." (1)

Este párrafo nos muestra la indudable solidaridad que tiene con aquello que caracterizaría al padre de la horda y que movería, en tiempos pretéritos, a los ya constituidos hermanos a cometer el horroroso asesinato contra aquel, ya que se reservaba para sí todas las hembras y de las cuales obtenía goce, además poseía un poder inalcanzable por vías individuales, por tal razón era menester derrotarlo por vía colectiva, de esta manera le daría nacimiento a la cultura, la cual descansa desde entonces en la culpa compartida de aquel crimen colectivo y que se inscribe en la ética, la religión y la sociedad misma.

Bajo este breve esbozo se extraen dos elementos fundamentales en la cultura a saber: El padre y el objeto de goce. El primero inmolado, a partir de su inexorable eliminación cuyo valor sentimental permitió la erección de la ley del no matar al padre, la creación del tótem y posteriormente de dios, para luego tramitar la culpa y su arrepentimiento en la religión. El segundo, prohibido bajo la ley del no acceder al objeto de goce, tiene un valor práctico, ya que este objeto mueve, por una parte, a rivalizar entre los hermanos o semejantes y por la otra a matar a aquel que por su poder impedía el acceso a dicho objeto. No obstante, una vez muerto el padre, y con el ánimo , después de varias querellas, de conservar aquella arma que facilitó el triunfo sobre aquel, les permitió prohibírselo. Se prohíben el acceso de aquello que promocionaba la agresividad y la rivalidad entre sí.



El ideal, como representación del padre y el objeto

El hombre primitivo se priva de su más entrañable objeto en pro de la nueva organización, donde se privilegia el "altruismo" social, dejando de lado el egoísmo particular. Evento este que impone una marca, la del significante, que le pone cortapisa al goce, lanzando al sujeto a una búsqueda a un más allá del bien supremo aristotélico, su mal, aunque suene paradójico.

Esta organización social facilita tramitar el goce, donde la pulsión de muerte es coartada en su fin y se revierte a través de la identificación con el ideal. Esta identificación permite forjar una común-unidad donde los individuos crean lazos identificatorios entre si, lazos que son regulados por la adhesión al ideal. De tal manera que el ideal viene a representar una de las salidas o destinos de la pulsión, y es desde allí donde el ideal funciona como prolongación del ideal del yo de cada uno de los miembros de dicha comunidad.

En Psicología de las masas y análisis del Yo Freud nos muestra que el sujeto está ligado doblemente por lazos libidinosos. Por una parte hay una identificación con el ideal, de manera simbólica, pues hay de por medio un símbolo, vía representante o líder, y por otra parte se identifica transversalmente a sus semejantes desde otro registro, a saber, desde lo imaginario. Como dijimos más arriba ese ideal es la representación del padre que permite al sujeto hacer vínculo social mediante el rasgo unario, reprimiendo por una parte, sus pulsiones y por la otra, la particularidad del individuo y sus tendencias "egoístas". Antinomia de lo pulsional y lo histórico-social, el sujeto y la sociedad que son reguladas, más no agotadas por la función del ideal.

No obstante, a pesar que el ideal regula la relación de los individuos, no es suficiente para domeñar el goce, pues en aquellas agrupaciones donde se profesa amor entre los miembros del grupo y del ideal sobre cada uno de dichos miembros, excluyen a aquellos que no se integran o no pertenecen a sus leyes, de tal forma que por lógica (significante) se genera automáticamente otro grupo u organización la cual va a ser objeto de sus hostilidades o sus agresiones. Es lo que llama Freud "el narcisismo de las pequeñas diferencias".

Las organizaciones sociales hacen de su existencia un cuerpo total, aquel que nos remite al cuerpo en tanto referente imaginario, objeto de la libido. Creo que no es gratis la famosa sentencia "espíritu de cuerpo" de muchas agremiaciones, grupos u organizaciones sociales, entre ellas el ejército aludiendo a la "solidaridad" hacia aquellos que hacen parte de dicho cuerpo.

Podemos citar muchos ejemplos a nivel histórico. En el fenómeno del cristianismo, el padre profesa de igual manera el amor a sus hijos (los feligreses) y estos últimos de igual manera se profesan el mismo amor entre sí, y definiéndose allí una sola verdad, la única, razón esta que los hace mucho más unidos, sin embargo, entre más unida esté, más feroz será la segregación hacia aquellos que no pertenecen a dicha comunidad.

" En el fondo, toda religión , aunque se denomine religión, ha de ser dura y sin amor para con todos aquellos que no pertenezcan a ella. En el fondo toda religión es una religión de amor para sus fieles y en cambio, cruel e intolerante para aquellos que no le reconocen" (2)

No es gratuito que en la edad media los fragmentos de la fe cristiana conformaran un sólo frente contra un enemigo común: la herejía y aquellos que no comulgaban con la conservación de la creencia y la tenencia de tierra del feudalismo, como lo eran los judíos, los homosexuales, las brujas, objet(iv)o de masacre y tortura con un instrumento institucional como lo fue la santa inquisición.

El otro, como objeto de goce donde apuntaba la crueldad, ya que era símbolo de las pulsiones prohibidas, personificadas por el diablo, un heredero de los dioses paganos que como diría Adso de Melk en el Nombre de la Rosa, genial obra de Umberto Eco, "Porque lo que vi más tarde en la abadía (como diré en su momento) me ha llevado a pensar que a menudo son los propios inquisidores los que crean a los herejes. Y no sólo en el sentido de que los imaginan donde no existen, sino también porque reprimen con tal vehemencia la corrupción herética que al hacerlo impulsan a muchos a mezclarse en ella, por odio hacia quienes fustigan. En verdad, un círculo imaginado por el demonio, ¡Que Dios nos proteja!". (3)

No es gratuito tampoco, que en cuestión de credo y fidelidad a los designios del Señor, la contrarreforma se opusiera diametralmente a la liberación de culto profesado por Lutero, Calvino y los reformistas y que sus efectos frente a esta disputa haya sido la masacre, la crueldad entre aquellos que pertenecían a estos dos sectores de la iglesia, católicos y protestantes. Cabe anotar que estos dos grupos de la iglesia sostenían dos modos de producción diferentes, a saber el feudalismo y el nacimiento del capitalismo, la conservación de tierras y el libre comercio, ambos concebidos como signos de Dios, a pesar que el segundo haya sido el signo que marca su muerte.

Esta lógica del todo, permite pensar en las maneras como las organizaciones sociales se agrupan y cohesionan entre sí alrededor de una verdad única, esto permite el surgimiento de un grupo que está por fuera de dicha lógica, un no-yo, donde la pulsión agresiva encontrará un objeto para satisfacer sus tendencias agresivas, su satisfacción pulsional. Es decir, que entre mas cohesionada esté la comunidad, habrá más repulsión hacia aquellos que están por fuera de ella. Efecto del binarismo significante, como respuesta a una ley paterna que regula, pero no logra someter al goce, ese real que escapa al significante, entonces este aparece en sus diferentes facetas, como diablo, como hipocondría o como explotación. El otro, como objeto de goce, un goce que se repite históricamente y que retorna como síntoma social, a pesar de las diferentes modalidades de represión.

"Dios ha muerto", afirma Nietszche con el Zaratustra y pone en palabras la introducción del escepticismo y el vaciamiento del mundo regido por la ley de Dios, causado o mejor vehiculado siglos antes por Newton a través de la física, y quien anuda retroactivamente las matemáticas . Este anudamiento permite el nacimiento de la ciencia moderna como primer acto de la muerte de Dios y la promoción de un objeto incestuoso. El objeto de la ciencia, que antes era perseguido por ser objeto de pulsiones prohibidas, ahora producido mediante la técnica y la tecnología, es lanzado al mercado con el aval del capitalismo. A partir de ese momento es posible construir aquellas fantasías que habían pasado por la mente humana y que le permite al sujeto realizar aquello que siempre le fue prohibido. El siglo XVII inaugura así una nueva oportunidad para el objeto: La posibilidad de ser recuperado aquel que siempre ha circulado escurridizo y subversivo.



La ciencia y el objeto.

El ideal es una manera de tramitar el goce, a pesar de los efectos sociales que este tiene en la consecución de la satisfacción, permite hacer lazo social, ya que el objeto se hace posible en el ideal o en el lazo mismo. Sin embargo, en nuestros tiempos, estos últimos tiempos, la ciencia ha avanzado tanto, asimismo su tecnología, que el hombre empieza a destituir aquellos ideales, presentificando un objeto que vendría a recuperar el objeto a, el plus de goce al que alude Lacan, placer de órgano, en Freud con fuertes connotaciones autoeróticas que viene a brindar satisfacción particular, esto nos hacer recordar la comedia de Woody Allen "El dormilón", donde presenta la posibilidad de obtener placer sexual mediante un objeto creado varios siglos después de nuestra época: el organotrón, ya que el goce es imposible en nuestro propio cuerpo, se busca en el exterior. Organotrón que no dista demasiado de aquellas extensiones de la voz, la mirada, como las grabadoras, la t.v. el computador mismo, etc. Y aquí los mass media han jugado un papel fundamental, pues sólo se necesita de un receptor de televisión o de audio para poder acceder a ese objeto imaginado y satisfacerse pulsionalmente a través de la voz, la mirada, los sentidos, como anotamos más arriba se convierte en uno de los generadores actuales de violencia, puesto que ya no es suficiente la interdicción de goce vía ley del padre, y la factible identificación a un ideal que cohesione las particularidades a través de lo simbólico, la invitación es ahora a la identificación imaginaria al consumo de un objeto plus de goce. Y nosotros sabemos muy bien la relación existente entre obscenidad imaginaria y agresividad, donde el otro se convierte en objeto de la pulsión de muerte.

Entonces, es factible hacer una recuperación, aunque ilusoria del objeto del fantasma en el discurso. No obstante, este objeto al que aludimos, casi universal, se impone como una de las maneras de universalizar el goce, puesto que responde a la economía y al incremento del comercio de aquello que la ciencia produce.



La economía y el objeto

Es aquí donde nos encontramos con Marx y su aporte, el más importante, pues para entender las maneras de explotación del hombre por el hombre basta entender la plusvalía, además conocemos por Lacan la equivalencia vectorial entre la plusvalía y el plus de goce, la plus valía refuerza el plus de goce, así como las leyes sociales refuerzan la ley del padre.

Entonces, aquí no sólo se introducen dos conceptos complejos, sino la articulación sutil entre el síntoma social y el síntoma del sujeto. Ahora bien en el plus de goce hay cierta vectorización con la plusvalía, para entender esto partiremos de la definición de cada uno de estos conceptos de manera somera.

El plus de goce(4) en tanto objeto de la pulsión, se define, desde Freud, como aquel que sirve de medio para que la pulsión alcance su meta

" el objeto (objekt) de la pulsión es aquel en el cual o por medio del cual puede la pulsión alcanzar su satisfacción. Es lo mas variable de la pulsión, no se halla enlazado originalmente, sino subordinado a ella a consecuencia de su adecuación al logro de la satisfacción. No es necesariamente algo exterior al sujeto, sino que puede ser una parte cualquiera de su propio cuerpo y es susceptible de ser sustituido indefinidamente por otro durante la vida de la pulsión" (5)

El plus de goce vendría a ser esa ganancia de más del sujeto en su síntoma, pues hay satisfacción pulsional en el cuerpo, a nivel inconsciente.

Por otra parte la plusvalía es esa ganancia de más que adquiere el burgués del producto del trabajo de más del obrero, aquel que acumula y que no paga. Es necesario anotar que el obrero más que hacerlo, lo sabe hacer, sin embargo el burgués, el capitalista, no se lo paga, y desde aquí adquiere su riqueza, pues acumula capital, es decir plusvalía. El capitalista goza del obrero y de los productos de este, los vende e incrementa su ganancia, de otra parte el obrero no disfruta lo que él produce y sufre el rigor de la explotación, ya que se le paga únicamente el salario para que su cuerpo exista y siga produciendo .

La plusvalía sería, entonces, la acumulación de plus de goce por parte de aquel que usufructúa el cuerpo del otro. Escuchemos a Lacan

"El rico tiene la propiedad. Compra, lo compra todo, en suma, en fin, compra mucho. Pero quisiera que mediten lo siguiente, es que no paga.

Se imaginan que paga, por razones contables que se refieren a la transformación del plus de goce en plusvalía. Pero de entrada, todo el mundo sabe que él va sumando regularmente plusvalía. No hay circulación del plus de goce. Y hay una cosa, muy en particular, que no paga, y es el saber" (6)

En este sentido Marx y Lacan apuntan a lo esencial para definir al síntoma social. De una parte, la acumulación de capital, la producción de objetos y su circulación en la economía, han generado violencia política y económica, a través de la explotación, convirtiéndose en un síntoma social, y por la otra a nivel del sujeto su síntoma particular, su goce le permite hacer lazo social con aquel síntoma.

Queda por pensar si el rebajamiento del padre como razonamiento abstracto se acentúa ante la presencia de estos objetos, puesto que vendría también a dar presencia a aquello que en tiempos inmemoriales no tenían otra alternativa que la creencia. Esta reflexión propondría un contrapunto con la afirmación de Freud, a propósito del padre, en Moisés y la religión monoteísta.

" Es que significaba un retroceso de la percepción sensorial frente a una representación que se dirá abstracta, un triunfo de la espiritualidad sobre la sensualidad, rigor: una renuncia de lo pulsional con sus consecuencias necesarias en lo psicológico (...) Ahora bien, esta vuelta de la madre sobre la sensualidad, o sea, un progreso en la cultura, pues la maternidad es demostrada por el testimonio de los sentidos, mientras que la paternidad es un supuesto edificado sobre un razonamiento y sobre una premisa ( ... ) y luego sucede, además, que la espiritualidad misma es avasallada por el fenómeno emocional, de todo punto enigmático, de la creencia ( ... ) Pero siempre se trata de lo mismo: renuncia de lo pulsional impuesta por la presión de la autoridad que sustituye y prolonga al padre." (7)

El contrapunto arriba anotado sería entre, por una parte, de un padre que empieza a decaer ante la aparición de una ciencia que lo forcluye, ya que no cree en Dios, y la aparición de un objeto evidente a los sentidos, este producto del avance científico y por la otra un padre sostenido por la creencia en Dios, su consistencia subsecuente y la renuncia pulsional, renuncia al objeto de goce.

Cuando ese "rigor" de la renuncia de lo pulsional, pérdida de la posibilidad de hacer uso de objetos de goce, debido a la alienación del sujeto al lenguaje, alcanza su recuperación debido a la producción de objetos desde el discurso capitalista, es solidario al rebajamiento del padre reforzado por la construcción de objetos y su consumo

Podremos decir, que si el ideal, representación del padre, muestra ciertas fisuras, implicaría romper aquello que le da cohesión a las masas de manera simbólica, quedando reducida a una relación especular. Imaginaria, o de más de actualidad virtual. De tal forma que la ciencia, o mejor el avance de la ciencia va en doble sentido, paradójicamente, uno le muestra al hombre la cercanía de la comodidad, el lujo, la ilusión de la felicidad y por el otro, ataca lo que permite la regulación y la interdicción de la pulsión de muerte, facilitando expresiones de crueldad, exclusión, segregación, explotación y violencia. Ya no es sólo un grupo el que es objeto de la repulsión y la hostilidad, sino la pulsión agresiva se revierte en lo que otrora eran semejantes y hermanos.

Como vemos no son nada halagadoras estas reflexiones y podemos parafrasear junto a Stella Solano que hay un imperativo categórico que diría "obra de tal modo que tu acción te procure por cualquier medio y a cualquier precio, un acceso cada vez más amplio y extendido, al mundo de los "objetos plus de goce", recupera a cualquier precio el goce que pierdas por estar incluido por el lenguaje, aunque ese precio te convierte a ti y a tu linaje en un objeto más del circuito" (8)

Ya para finalizar, podremos concluir que la aparición de objetos producidos por la ciencia, insertados en la economía y su globalización, permite crear una comunidad, si así puede decirse, de sujetos individualistas quienes ostentan el goce y hacen del otro, su semejante, un objeto a gozar, los que de otro lado goza, ya no del disfrute de los objetos y bienes sino de su sufrimiento.

Esto nos recuerda la afirmación de Jacques Lacan en proposición de Octubre de 1967 "Nuestro porvenir de mercados comunes será balanceado por la extensión cada vez mas dura de los procesos de segregación". (9)

Haciendo una mirada retrospectiva de estas reflexiones diremos que las leyes de la ciencia y del capitalismo han vulnerado la ley del padre, de los significantes amo, pues el objeto que ha devenido plus de goce, resiste las exigencias del ideal, de la representación del padre, de la ley.

Si la economía, el capitalismo, la ciencia tienen sus leyes, cabe interrogar si sería lícito afirmar que estas leyes están del lado del goce, más que del deseo?



Notas

(1) FREUD, Sigmund. El malestar de la cultural. Madrid: 1970.p. 53.

(2) FREUD, Sigmund. Psicología de las masas y análisis del Yo. Buenos Aires, Biblioteca Nueva.p.2581.

(3) ECO, Umberto. El nombre de la rosa. Barcelona, Lumen, 1993. p. 46.

(4) El plus de goce tiene dos perspectivas: Una de la perspectiva del objeto causa del deseo, y la otra como objeto de la pulsión. El objeto a viene a ser la bisagra entre el concepto de deseo y el de pulsión.

(5) FREUD, Sigmund. Metapsicología. Madrid, Alianza, 1970. p. 253.

(6) LACAN, Jacques. El seminario XVII. El reverso del psicoanálisis. Barcelona, Paidos, 1992. p. 87.

(7) FREUD, Sigmund. Moisés y la religión monoteísta. Buenos Aires, Amorrortu. 1978. p. 109,110,116.

(8) SOLANO, Stella. Clínica psicoanalítica con niños. Medellín. Cepan, 1993. p. 13.

(9) LACAN, Jacques. Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela. Buenos Aires, Manantial, 1987. p. 22.






Opiniones sobre este texto:




Condiciones de uso de los contenidos según licencia Creative Commons

Director: Arturo Blanco desde Marzo de 2000.
Antroposmoderno.com © Copyright 2000-2017. Política de uso de Antroposmoderno