El psicanálisis en los limites

Beatriz Marcer

Publicado el: 2003-07-04


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¿Qué es un límite? Matemáticamente, lo que interesa es acercarse tanto como se desea a ese límite. No se trata de traspasarlo sino de bordearlo y de conseguir escribirlo...




El psicanálisis en los limites

http://www.efba.org/efbaonline/marcer-03.htm

Beatriz Marcer

(*) Cuadernos Sigmund Freud. Nro 19 (1997). Escuela Freudiana de Buenos Aires

"El psicoanálisis en los límites", toma su nombre de un significante que insiste en los trabajos aquí reunidos.

Cuadernos Sigmund Freud cobra su significación por presentar la producción de los miembros de la Escuela Freudiana de Buenos Aires, así como de otros autores ligados a la misma por transferencia de trabajo. Es interesante pues, y también un trabajo de escuela, tratar de leer cómo el tema de los límites, en sus diferentes versiones, causa a los analistas.

Desde esta lectura, dos preguntas nos interrogan: ¿Por qué el psicoanálisis en los límites? y ¿Por qué causa a nuestros analistas? Una lectura rápida del índice nos muestra que dos apartados el 1 y el 3 tratan respectivamente del: "Psicoanálisis en los límites" y el "Psicoanálisis en los límites de la estructura". En los apartados 2: "Lo real entre escritura y letra", el 4 "Finales de análisis" y el 5 "El psicoanálisis en el fin del milenio", el concepto de límite insiste.

¿Qué es un límite? Matemáticamente, lo que interesa es acercarse tanto como se desea a ese límite. No se trata de traspasarlo sino de bordearlo y de conseguir escribirlo. Si nos deslizamos del concepto de bordear a borde, entramos en el terreno de la topología con sus superficies con borde o sin borde.

Traspasar el borde implica un forzamiento de las reglas del juego. Matemáticamente y topológicamente, no hay diferencia entre bordear y tocar. Se espera bordear y poder dar escritura matemática a ese borde.

Sabemos que el psicoanálisis está implicado directamente en esta cuestión de bordear lo real, de acercarse a este límite con lo real por tres vías. Dos nos propone Lacan cuando analiza "el sueño de la inyección de Irma", en el Seminario II: 1) la vía de los significantes la más tradicional que hace a las formaciones del inconsciente, síntoma, lapsus, chiste...

2) la vía sin mediación simbólica que se corresponde con la angustia o con el ombligo del sueño; aquel punto de lo no reconocido "lo unnerkante", lo imposible de reconocer tal como lo traduce Lacan en su respuesta a Marcer Ritter. Es el núcleo de lo primordialmente reprimido. Se trata de lo que está en el origen del lenguaje, imposible de decir porque es imposible de reconocer.

Esta vía del ombligo del sueño nos enfrenta con lo real sin mediación simbólica ni imaginaria. Está conectada con la angustia y con el fantasma.

3) existe una tercera vía de acceso a lo real a través del ia, del pequeño otro, del semejante. También, permite bordear lo real como bien lo demuestra Lacan en el psicoanálisis de Juanito.

En estos momentos, al psicoanálisis se le plantea la cura de estructuras graves donde no hay letra a leer sino que ésta surgirá como efecto de la cura misma. Se subrayan en los trabajos nuevos abordajes. Si los textos toman otras vías, es porque el psicoanálisis tiene que volver a ser una práctica revolucionaria y revulsiva que vaya contra la corriente generalizada, como Freud nos enseñara.

Estos nuevos abordajes no dejan de lado la vía significante. Hoy como ayer, sigue siendo la vía regia de acceso al inconsciente. Los analistas no podemos olvidar la eficacia de la letra vehiculizada por las formaciones del inconsciente en el análisis o en ciertos tramos del mismo.

Algunos textos de este Cuaderno analizan la época que nos toca transitar, la llamada posmodernidad que parece caracterizarse por "la desesperanza, el escepticismo y la falta de sentido". Reina, nos dicen, "el todo". "Todo se puede decir, curar, enfrentar de la forma más rápida y light".

Por el contrario el psicoanálisis pone el énfasis en "el no todo" implícitamente sostenido en una clínica que se funda en "No hay relación sexual"; una clínica de lo real como es la lacaniana, que pretende llevar un análisis hasta el límite: el fin del análisis y la práctica del pase.

Así los trabajos del primer apartado: El psicoanálisis en los límites giran en torno de esta preocupación de los analistas por renovar una clínica de lo real que permita abordar fobias, neurosis narcisistas, melancolizaciones dentro de las neurosis, las famosas anorexias y bulimias...

Encontraremos en ellos también propuestas interesantes que seguramente nos dejarán reflexionando sobre nuestra clínica.

En el apartado 2: Lo real entre escritura y letra los trabajos tratan sobre la clínica lacaniana que avanza hasta hacer letra, escritura de lo real, planteando las posiciones del analista en relación a posibles momentos del análisis.

En el cuarto apartado: Finales de análisis nos encontramos con textos que trabajan acerca de llevar un análisis no hacia un fin burocrático ni tampoco ideal sino hasta el límite posible que cada análisis y cada estructura subjetiva permita.

Se aborda también el análisis del analista, que en el mejor de los casos, lo llevará a la asunción de un estilo personal y a no aferrarse a una técnica determinada.

Es importante recordarlo en una época como la actual, donde vemos que análisis y control son trocados cada vez más por el intento de hacerse analista rápidamente a través de una técnica, que se supone transmisible en el mejor estilo universitario

Los textos no olvidan de preguntarse acerca de "¿cómo interrogar las marcas superyoicas que puede haber dejado Lacan? es decir, como curarse del lacanismo" ¿Cómo hacer que éste no devenga un ideal?

El apartado 3: En los límites de la estructura trae temas en torno a la psicosis. No retroceder ante el límite que esta estructura plantea, retoma una suerte de desafío que el psicoanálisis siempre tuvo. Es un reto asumido por cada analista que acepta tratar a un psicótico y que transitará en soledad por los caminos de la invención y de las intervenciones en lo real. Es un camino innovador, como es por otra parte el del analista, que se asume no sin una cierta dosis de dolor y de cuestionamiento ético.

Finalmente el apartado 5: "El psicoanálisis en el fin del milenio" trae la problemática sobre la época que nos toca vivir y el lugar del psicoanálisis en la misma.

Decíamos al comienzo de este prólogo que "el psicoanálisis va a contramano de esta época" lo cual de última no nos asusta porque así también fue en la época de Freud.

"La búsqueda de la satisfacción inmediata, el borramiento del espacio abierto a la angustia, la necesidad de obtener respuestas rápidas "no están entre los rubros ofrecidos al que se decide demandar un análisis. Éste requerirá en cambio la posibilidad de interrogarse en un plazo de tiempo, no corto por cierto, y el poder soportar la angustia". El desafío es no retroceder, no dejarse intimidar por la sociedad ni por la cultura oficial, características del psicoanálisis tal como lo practicaron Freud y Lacan. Recordemos a éste último en Vincenne frente a los estudiantes del Mayo francés diciéndoles que la única práctica verdaderamente revolucionaria era el psicoanálisis.

"Volver al cuidado de la letra como señales discursivas de la eficacia paterna antes que podamos ir más allá del Padre". nos propone algún trabajo.

Leer en Freud y en Lacan, como pudieron dar respuestas originales a las problemáticas de su tiempo, no es un mal trabajo para analistas quejosos de la crisis del psicoanálisis. En la eficacia de los fundadores, quizás, encuentren que la cuestión no fue la ausencia de crisis, sino como se sitúa el sujeto en las circunstancias, peripecias y época que le toca vivir. Dar respuestas originales, renovadoras es la apuesta de los analistas, que hoy nos es grato dar a leer a la comunidad psicoanalítica.

Estos textos también nos proponen sostener "el interrogante, el enigma," el "no todo" enfrentándolo a tanto saber todo de otras propuestas terapéuticas. Este es el camino que llevará a los psicoanalistas a bordear los límites de lo real, a escribir letra que permita producir nuevos territorios. Esta inscripción tal vez logre que el hasta hoy límite se convierta en una nueva superficie con un otro límite-frontera a bordear, relanzándose así incesantemente la teoría y el acto psicoanalítico.







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