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GILLES DELEUZE: LA MAQUINA SOCIAL

Carlos Rojas Osorio 2003-07-02

    

Me ocuparé de uno de sus libros más famosos: El antiedipo: capitalismo y esquizofrenia, escrito junto con Félix Guattari (Bs. Aires, Paidós, l985, Trad. de Francisco Monge)

   
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GILLES DELEUZE: LA MAQUINA SOCIAL

http://cuhwww.upr.clu.edu/~huma/libromania/maquinas/

Carlos Rojas Osorio

El antiedipo: capitalismo y esquizofrenia, escrito junto con Félix Guattari (Bs. Aires, Paidós, l985, Trad. de Francisco Monge)

(15 de junio de 1997)

A finales del año pasado falleció el filósofo francés Gilles Deleuze. Quisiera, por tanto, dedicar a su memoria el mejor agradecimiento que le hacemos a un escritor, mantener viva la discusión de su pensamiento. Deleuze fue una de las personalidades más destacadas de la filosofía francesa del siglo XX. Dentro de la corriente pos-estructuralista afincó su pensamiento desarrollando aspectos decisivos de la obra de Nietzsche, reinterpretando desde ahí a Spinoza, Leibniz y Kant. Amigo de Michel Foucault, nos ayuda a entenderlo, interpretarlo y profundizarlo. Para establecer la difícil relación entre Foucault y Marx seguí la guía de Deleuze cuando nos dice que "No es posible conciliación alguna entre Hegel y Nietzsche". No era posible para Foucault conservar el hegelianismo de Marx y a la vez ser un nietzscheano que se aplicó a concretizar muchas de sus ideas. Afincado en la genealogía nietzscheana, no era posible conciliaciones reconfortantes con la dialéctica. Es el propio Deleuze quien ilumina la crítica de la dialéctica tanto en Nietzsche como en Foucault.

Me ocuparé de uno de sus libros más famosos: El antiedipo: capitalismo y esquizofrenia, escrito junto con Félix Guattari (Bs. Aires, Paidós, l985, Trad. de Francisco Monge).BM_1_BM_1_ Se trata de una obra en que se compenetran el análisis social y el psicológico, ambos como instrumentales críticos y liberadores. Hay máquinas sociales y hay máquinas deseantes. Freud descubrió la máquina deseante, el inconsciente. Deleuze y Guattari rescatan esa máquina deseante de las limitaciones en que la dejó el psicoanálisis, y la complementan con el análisis de la máquina social. La máquina deseante no se da sin la máquina social, y viceversa. La naturaleza también es máquina deseante. Por ello hablan de la continuidad Naturaleza-hombre. Deleuze y Guattari cambian radicalmente el concepto de deseo que había sido mantenido casi siempre -con excepción de Spinoza y Nietzsche- como simple carencia de algo. Por el contrario, el deseo es producción, voluntad de poder; afecto activo diría Spinoza. El deseo como carencia es un concepto idealista, en realidad de raigambre platónica. Kant, en cambio, logró ver que el deso produce realidad.

La producción de deseos es inconsciente, como bien vio Freud. Pero en lugar de la producción de deseos Freud instauró un teatro burgués, porque instauró en el inconsciente la mera representación. En cambio, el deseo tiene poder para engendrar su objeto. Las necesidades derivan del deseo, y no al revés. Desear es producir, y producir realidad. El deseo como potencia productiva de la vida.

La economía capitalista organiza la necesidad, la escasez, la carencia. El objeto depende de un sistema de producción que es exterior al deseo. El campo social está atravesado por el deseo. La máquina social es también producción deseante. "Sólo hay deseo y lo social, nada más". Freud se fijó en la represión, pero no logró relacionarla con la represión general que se lleva a cabo siempre en la máquina social. Fue Reich quien asoció correctamente la represión general con cada una de las máquinas deseantes. Por medio de la familia la estructura autoritaria de la sociedad se prolonga hasta sus más íntimos engranajes. El problema de la política lo planteó Spinoza: ¿por qué combaten los seres humanos por mantenerse en la servidumbre como si fuera su salvación? Lo que sorprende es que los explotados no se rebelen o que los hambrientos no roben.

El campo social se carga de una producción represiva o bien de un deseo revolucionario. Este último lo denominan nuestros autores el individuo esquizo. Y el tipo de análisis psicológico lo llaman esquizoanálisis. Sea en la producción represiva que en el esquizo la máquina social es la misma. El esquizo es el productor universal. El sujeto es también producción. Los autores califican a su sicología de materialista: introducir el deseo en el mecanismo social, pero también introducir la producción en el deseo. El ezquizo no cree en el yo. La teoría de Freud depende demasiado del yo.

Deleuze-Guattari hablan de tres tipos de máquina social: la máquina salvaje, la máquina bárbara o despótica y la máquina capitalista. La máquina salvaje está fundada sobre la tierra, sobre el cuerpo de la tierra. Es territorial. Sobre el cuerpo de la tierra inscribe sus insignias, que son las de la alianza y la filiación. Lo decisivo son las relaciones de parentesco, lo que no quiere decir que lo económico sea marginal. El parentesco domina las relaciones primitivas pero por razones económicas. La máquina bárbara coincide con lo que Marx denominó el modo de producción asiático. Aparece el Estado, ya completo y en su forma general que fundamentalmente no cambiará ni siquiera hasta el socialismo oriental (ruso-chino); vieja herencia que se prolonga por milenios. El estado es la máquina despótica y recubre los viejos territorios fundados sobre el cuerpo de la tierra. El estado organiza un sistema de producción que unifica el anterior sistema territorial. Decodifica sus antiguos códigos y los recodifica en el lenguaje del despotismo estatal. Para Deleuze el gran corte de la historia está en la aparición de la máquina estatal. La sociedad no se funda en el don, como creía Marcel Mauss; se funda en la deuda. Lo propio de la máquina capitalista es hacer la deuda infinita. El capitalismo no puede proporcionar un único código que abarque todo el campo social; al contrario, es decodificador. Pero en lugar de un código instaura una axiomática abstracta de cantidades monetarias. La axiomática se caracteriza por la fecundidad de sus axiomas de base. La axiomática capitalista se distingue porque puede agregar siempre nuevos axiomas.

La máquina deseante es un sistema de producir deseos; la máquina social es un sistema económico-político de producción. Las máquinas técnicas no son independientes ni exteriores a la máquina social. Cada técnica forma parte esencial de la máquina social. La tecnología capitalista es esencial al sistema de explotación capitalista. Son grandes máquinas las que son usadas para la explotación de grandes masas de trabajadores. No hay una necesidad intrínseca de cierta tecnología. Más bien la tecnología evoluciona con la máquina social de la que forma parte.

En la máquina deseante ven Deleuze y Guattari ante todo flujos. Toman la idea de Lawrence: la sexualidad es flujo. Todo deseo es flujo y corte. Flujo de esperma, de orines, de leche, etc. Freud descubrió este flujo de deseo. Ricardo y Marx descubrieron el flujo de producción, el flujo de dinero, el flujo de mercancías; todo ello como esencia de la economía capitalista. Lo que caracteriza al sistema es la apropiación del producto por parte del capital. También Lutero descubrió la religión como fenómeno estrictamente privado, muy acorde con la nueva economía del capital.

El capitalismo decodifica los viejos códigos fundados sobre la máquina despótica pero los territorializa a su favor, dentro de su poderosa axiomática. El neurótico se queda en los códigos establecidos, queda instalado en las viejos territorios, en los residuos que han quedado al salto de la máquina bárbara a la máquina del capital. El perverso explota la palabra y crea territorios artificiales. El esquizo emprende la línea de fuga de todo territorio codificado, lo desterritorializa todo. Marx había observado muy bien que el capitalismo arrolla con todo lo que antes se consideraba sagrado, lo decodifica todo. El ezquizo se mantiene en el límite. Mezcla los códigos. La ezquizofrenía es la producción deseante como límite de la producción social.

Edipo es una entidad metafísica. Es preciso, como Kant, hacer una crítica de la metafísica. Se trata de una revolución trascendental pero materialista: denunciar el uso ilegítimo de Edipo. El revolucionario desconoce a Edipo, no reconoce padre, ni dios. El inconsciente es huérfano, no necesita inconsciente como productor de sentido. El esquizoanálisis es político y revolucionario. El inconsciente es roussoniano. El hombre es naturaleza. El deseo es revolucionario, cuestiona el orden establecido. El deseo es activo, agresivo, artista, productivo, conquistador. La literatura es también ezquizofrenía, proceso de producción sin fin. La única literatura es la que hace estallar el super-ego. Antonín Artaud es la realización de la literatura.

El capitalismo lo privatiza todo. Hemos llegado al privatismo. La esencia del capitalismo se halla en dos fenómenos complementarios: desterritorialización y descodificación. Ambos fueron analizados por Marx. El capital se apropia cada vez más de territorios; se apropia del campo, del artesanado, del comercio y finalmente de la industria. El capital lo desterritorializa todo. Pero al mismo tiempo lo decodifica todo: la religión, la moral, las creencias; todo sucumbe al impulso del capital. Este impulso anulador de códigos y apropiador de territorios es universal en el capitalismo. El capitalismo es, por ello, lo universal de toda sociedad. Pero, como veíamos, se decodifica para someter nuevamente a la axiomática potente del capital. La televisión, por ejemplo, nos da todo, la sociedad y el capital a la vez. No es necesario salir afuera. Todo el sistema del capital está ahí en la pantalla televisiva.

Samir Amín planteaba un movimiento regresivo contra la universal territorialización del capitalismo. Deleuze y Guattari piensa que esa no es la solución. Siguiendo a Nietzsche -y a Marx- piensan que no hay que ir contra el proceso, sino insertarse en él y llevarlo hasta las últimas consecuencias. No se sabe hasta dónde puede llevarse la desterritorialización y la decodificación. ¡No hemos visto nada! Marx pensaba que llegaría el momento en que la clase obrera no tendría nada que perder, habría tocado fondo, habría perdido todo territorio y todo código, estaría en la nada, entonces daría el todo por el todo y la revolución sería posible. Nietzsche pensaba que el desierto crece, que hay que asumir el nihilismo. No hay validez alguna, todo se ha vuelto inválido. Hay que apropiarse de esta pérdida de todo criterio, de este nihilismo y llevarlo hasta las últimas consecuencias. Hay que asumir valientemente la pérdida del supuesto "mundo verdadero" (el mundo inteligible del platonismo). Y sólo así, en el desierto absoluto, quizá algo nuevo pueda llegar a valer. (Esta analogía entre el "último hombre" de Nietzsche y la clase obrera "que toca fondo" de Marx no es de Deleuze, sino de Felipe Martínez Marzoa, pero ilustra muy bien el proceso decodificador del capital.) Vattimo ha protestado de la interpretación francesa de Nietzsche, pues la ve demasiado violenta,pero él quiere ofrecernos un Nietzsche "moderado". Pretende conquistarnos para una ética de la interpretación que no es sino una de resignación. Mientras que Vattimo pretende que en el capitalismo los medios de comunicación le da la voz a las culturas en su autoctonía, Deleuze no hace ilusiones y ve claramente, más bien, el efecto decodificador de la máquina capitalista. Son dos interpretaciones distintas y hasta antagónicas dentro de la tardomodernidad.

Paranoia y esquizofrenia son los dos polos de la máquina social. El paranoico tiende a Edipo, a la ley, al orden, al código, al significante. Se proyecta imponiendo el orden, arraigando la autoridad, tiranizando. En cambio, el esquizo constituye la línea de fuga de la máquina social. Busca la producción de la máquina deseante. Nada hay más revolucionario para la máquina social que la máquina deseante. El deseo es primero y fundamental; tiende también a decodificar las estructuras sociales y no coincide con la decodificación que lleva a cabo el capital.

Deleuze y Guattari ubican el interés de clase en el inconsciente. Y entre ambos entablan relaciones diferenciales. Por ejemplo, un revolucionario puede serlo al nivel de clase, del interés de clase y, sin embargo, estar dentro de una estructura autoritaria desde el punto de vista libidinal. Viceversa, un revolucionario de la máquina deseante podría ser ajeno a la revolución de la máquina social. Para Deleuze lo decisivo es que el eslabón más débil, el momento de verdadera ruptura llega por el lado de la máquina deseante. Desde luego, no son las condiciones sociales efectivas. Es como la libertad y el determinismo de Kant. Hay un determinismo social, las condiciones objetivas de la máquina social; pero hay también el momento discontinuo de la producción y el deseo. Y es éste, apoyado en las condiciones objetivas, lo que posibilita el acto de libertad supremo que es la producción del deseo.

Los sistemas del socialismo real no son otra cosa que capitalismo de Estado. Todos los sistemas autoritarios han prolongado el autoritarismo familiar, edipiano. Pero a su vez el estado y la máquina social prolongan el autoritarismo edipiano.

Edipo es el déspota. De modo que la tendencia autoritaria de la revolución está desde sus inicios.

Nuestros autores dan importancia a las líneas de fuga del capitalismo. Ciertas formas de arte, ciertas tendencias dentro de la ciencia. Hay ciencia paranoica y hay ciencia esquizo. Los conflictos raciales de muchos países, los conflictos de nacionalidad, el feminismo, son líneas de fuga.

En el capitalismo se unifica la memoria y al reproducción modificando la explotación del ser humano. En la sociedad lo esencial es marcar y ser marcado. Memoria codificando sobre cuerpos; escritura corporal; memoria social. Los rangos pertenecen a la máquina territorial. Las castas a la máquina despótica imperial. las clases a la máquina social. Como vio Marx, las clases son el negativo de las castas y los rangos.

Así pues, el análisis socioeconómico se completa con una amplia consideración de la estructura familiar. Todo ello realizado con un instrumental conceptual nuevo y creativo. Capitalismo y esquizofrenia recoge ideas marxianas y crítica ideas freudianas para enderezarlo hacia un esquizoanálisis. Los tres tipos de sociedad de que nos hablan los autores no es necesario verlos en la forma lineal acostumbrada. Hay más bien, una secuencia de estratos. La máquina despótica estatal se monta sobre la máquina de la tierra, recodificándola. A su vez la máquina del capital se monta sobre la vieja máquina estatal, descodificándola y apropiándose de los viejos territorios. El Estado en la sociedad capitalista reúne códigos, aglutina a los desperdigados por el poder desterritorializador y decodificar del capital.

(15 de junio de 1997)






   
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      ¿"las verdaderas máquinas"?

me parece que hay una confusión de lo que se quiere decir con máquinas por ahí. Al final cualquier cosa es máquina, hasta la máquina simbólica qie te hace creer que sos un in-dividuo, que loco...

Enviado por: Joaquín @ 02/01/2009


      camuflaje-astucia

El ladron se camufla en el sistema... es la unica posibilidad que el deseo de "poseer bienes" y romper las barreras de la desodificación y la desterritorialización, te transforme en un Edipo, solo asi nuestra utopía puede llevarse hasta las ultimas concecuencias.gracias soy un inexperto en este tema, pero esto me ayudo a fortalecer mi espiritu.

Enviado por: Cagde @ 18/04/2008


      Necesito información

Espero que por este medio pueda encontrar lo que Deleuze entendió por autonomía. por Favor, hacerme llegar esta información que me es importante

Enviado por: Eddy Tomalá @ 08/04/2008


      materialismo e irracinalismo

Hay algo que creo no entender bien del todo,y es la supuesta relacion entre el marxismo (como inversion de la dialectica hegeliana )y nietzsche pues son irreconciliables, aunque concluyan por senderos distintos en la necesidad de superacion de una realidad cada vez mas patologica de la realidad.Desde mis limitaciones intelectuales creo que ha estas alturas de la historia del pensamiento hablar de "revoluciones" no referidas solo a las izquierdistas sino de cualquier otra indole,es no entender unas de las premisas del irracionalismo Nietzcheano, el constante devenir de cualquier fenomeno incluido el de la propia historia universal,dandole a esta un "final" concluso.

Enviado por: jose @ 12/02/2008


      ¿quien desea?

Me parece muy atinado la afirmación de que la resolución del Edipo freudiano de una u otra manera te lleva hacia la ley, hacia el orden, pues de lo que se trata es de cumplir con los representantes del Nombre-Del-Padre por tanto hay que acatar lo que manda el sistema establecido. Me parece tamibén acertado que el esquizo constituya por la linea de fuga de la máquina social, apostando por la máqina deseante; sin embargo considero que la maquina deseante del esquizo no es garantía de que esté haciendo revolución contra la maquina social, ya que ¿como sabe que su deseo, no es ha sido ya impuesto por el Uno diría Heidegger, o lo Real lacaniano?

Enviado por: antonio chavez toro @ 11/12/2007


      LIBERTAD EN CONTINUIDAD

SI BIEN EXISTE UNA DIMENSION EN Q LA MAQUINA SOCIAL Y LA DESEANTE COPULAN LLENOS DE ESPASMOS HAY UN LUGAR EN EL QUE EL MISMO CAPITAL PUEDE SER UNA REALIDAD DE CONTRAECONOMIA Y EL MISMO INCONCIENTE PASAR DESDE EL FALSEAMIENTO EN SU AUTORECONOCIMIENTO EN LAS FALSAS MEDIACIONES DEL CAPITAL Y DE LOS GRANDES MERCADERES A UN ESTADO DE REALIDADES EN LAS QUE SEA POSIBLE LA LIBERTAD. NO NOS ENGAÑEMOS EL DESEO PUEDE TAMBIEN SER UNA MASCARA ASI COMO UNA INSTANCIA DE LIBERACIONPOR LO DEMAS ANTE LA SOBRECARGA DE ESTIMULOS QUE DETERMINA AL HOMBRE DESDE UN EXTERIOR A IDENTIFICARSE CONSUSTANCIALMENTE CON LOS CANONES Y PAUTAS DEL SISTEMA.VIENDO LA POSIBILIDAD DE LA LIBERTAD EN LA MERA ANTITESIS QUE TAMBIEN HAN SURGIDO EN EL SENO DEL SISTEMA MISMO, PUESTO QUE AL YA HABER SIDO DECODIFICADOS Y RECONSTRUIDOS PASAN A SER MEROS OBJETOS DE CONSUMO, UNA LIBERTAD DE CONSUMO QUE ES COSA PEOR QUE UNA ESCLAVITUD SERVIL AL SISTEMA. Dado QUE EL SE COMPLACE CON UNA LIBERTAD DE CONSUMO(NO SOLO DE PROUCTOS SINO DE ARQUETIPOS Y PROTOTIPOS "DE SEUDO LIBERTAD" QUE NO HACEN OTRA COSA QUE SUSTENTAR AL SISTEMA DE ALIENACIONES EN EL QUE VIVIMOS.) ESTA CONDENADO A JUGAR EN SU INCONCIENTE EN UN TETRO DE REPRESENTACIONES DE LA LIBERTAD; EN DESMEDRO DE LA PLENA FACTICIDAD DE LA ACCION. APOYO LA VIOLENCIA DE LA REVOLUCION, EL ROBO FUERA DE LA LEY(PUES DENTRO DE LA LEY = SE ROBA) ASÍ QUIEN PODRIA RECONOCER DONDE ESTA MI REALIDAD Y DONDE MI FALSEAMIENTO EN CUANTO A MI TOTALIDAD DE SER HUMANO?NO PODEMOS OBJETAR ENTONCES LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA-.PERSONAL Y COMUNITARIA. PARA RECORDAR DONDE HE DE CHUPÀR EL SENO CORRECTO PARA EXCRETAR LA MIERDA VERDADERA.EN DEFINITIVA, HABRIA QUE EMPEZAR A MIRARSE HACIA ADENTRO Y SUICIDAR DE UNA VZ POR TODASEL YO, PARA QUE NAZCA LO HUMANO QUE HAY EN EL HOMBRE QUE ES PLENA ANTITESIS AL YO, AL SUJETO, AL INDIVIDUO

Enviado por: JUAN DABED @ 01/11/2007


      quedarse es morir mas

el mantenernos en los codigos de discusion impuestos es no respetar a deleuze.perdon

Enviado por: luciano @ 26/10/2007


      edipo

Edipo es el tirano perfecto que prevè la reproducciòn de pequeños edipitos en su prole, lo que ningún tirano asegura. me queda la duda si lacan no reformula el deseo haciendo por dentro del psicoanálisis para salvarlo lo que deleuze y guatarri hacen por fuera para superarlo, seguramente no tal radical como èstos, desde que sin dejar la idea de la falta o vacío, al menos creo la diversifica.

Enviado por: tristan @ 18/10/2007


      la maquina situacionista

Me quedo con una frase que se desliza en el texto: "La sociedad no se funda en el don, como creía Marcel Mauss; se funda en la deuda. Lo propio de la máquina capitalista es hacer la deuda infinita. "(¿es una cita de el anti – Edipo?)Recuerdo que Guy Debord dice que "cuando el capital (que es considerado un pasivo, igual que la deuda) se acumula hasta llegar al infinito, se transforma en imagen"Para mí existe un “link” bien interesante entre los textos situacionistas, que, en su mayoría yo diría, son bastante “nómadas” y las teorías proto – revolucionarias de Deleuze y Guattari.

Enviado por: enomor @ 10/10/2007


      LA FAMILIA ÚLTIMO REDUCTO DE LA MÁQUINA SOCIAL

El articulista brevemente nos ilumina acerca del rol de la familia como último reducto de presión en la máquina social. Efectivamente el éxito de ese Capitalismo multiforme y mutante, que cuando lo tenemos definido crea nuevos códigos para suministrarlo a las masas y dirigir el flujo de sus deseos hacia nuevos objetivos, no ha hecho más que penetrar en el terruño de la familia, para imponer cánones de valoración y castigo (prestigio o desprestigio) y victimizar a los miembros de un grupo familiar, para convertirlos en esclavos deseantes, que transitan la vida con dos o tres conceptos abstractos y que presumidamente, como un caballo con gríngolas creen que el mundo es tan sólo el campo de visión que les permite vislumbrar su implemento. Sí, la familia es la célula de alienación del capitalismo. (www.enriqueguillen.com)

Enviado por: Enrique Guillén @ 22/08/2007


      PETICIÓN

ESTOY EMPEZANDO A CONOCER A DELEUZE Y QUISIERA QUE PERSONAS QUE LO CONOCEN PROFUNDAMENTE I SERIAMENTE COMPARTAN CONMIGO INFORMACIÓN Y PENSAMIENTOS DE ÉL, QUIERE SER UNA VERDADERA NOMADA.¡OJO NO ES UN COMENTARÍO ES UNA PETICÓN!

Enviado por: YULI GUAMANGA @ 28/07/2007


      no-expropiable.

Interesante texto.Quizás habría que mencionar la radicalidad de este enfoque con respecto a las formas de vida en sí, cotidianas y consignadas (o condenadas) a ser tales. Al poder establecer que el deseo es producido, y no por carencia, nos damos cuenta que las formas de vida cargan, en sus estilos, grados de politicidad que las hacen ser el centro de la actividad de captura por parte de las formaciones sociales "macro" (Capitalismo / Partido Tradicional / Economía flexible , etcétera) donde justamente se le pide a estas formas de vida que sean las que generen los insumos que (paradójicamente) se constituirán en estratégias para asimilar y organizar sus gustos, sus esperanzas, sus revoluciones. Así también, si las formas de vida son el centro de esta actividad "sobre-codificadora", las "formaciones-sociales-macro" son el punto político de no retorno para las formas de vida, son su objetivo en sí, en tanto se nutren de esa posibilidad de modificar (Ejemplo: estudiantes secundarios movilizados en Chile durante largos meses del 2006, que bien establecieron nuevas estrategias de luchas y demandas, nuevas maneras de organizarse, y que pusieron en tela de juicio a la calidad, y la direccionalidad, de la educación en Chile). De no hacer esta gestión, las formas de vida tienden a "cerrarse", a imnunizarse -como muy bien lo señala Roberto Esposito- a encontrarse con ellas mismas pero negando un desarrollo integral a nivel de sociedad, negando "el agua" que posibilita "su" vida.Ahí creo que está la radicalidad de Deleuze. Es poder consignar esta policitidad como elemento NO EXPROPIABLE, si "organizable", si "mutable", si "plegable", y que para los que aun creemos en la construcción de proyectos políticos-sociales de izquierda radical nos ayuda a pensar de otra manera, pensar desde la posibilidad biopolítica, más que de la sanción, de la novedad estratégica más que del no cumplimiento de contrato.Saludos.

Enviado por: Marcelo @ 27/07/2007


      ANTICULPA

La falta , la culpa , eso que buscamos porque perdimos, eso nos dice El espiritu de Venganza.Desde Platon y Cristo, presos de nuestros deseos, desde Spinoza y Kant,;la luz de la liberacion.Deleuze es un revolucionario del deseo y su articulo lo retrata a la perfeccion, Muchas gracias por su sintesis.

Enviado por: Juan Manuel Gonzalez Wallinger @ 01/07/2007


      nueva luz

generar visibiidad sobre aquellos "fenomenos" en los cuales transcurrimos cotidianamente para intentar practicas microrevoucionarias

Enviado por: nestor @ 20/06/2007


      MARAVILLOSO

Es la linea de fuga que encontre a esta altura de mi profesion, 20 años en la profesion de promover cambios y este pensamiento ilumina mi actividad.Me encanmtaria establecer grupos de estudio de Deleuze. Gracias por la ampliación de mi ser.

Enviado por: Ana Pierro @ 10/06/2007


      Maquina/ enajenacion

Todos indistintamente somos solo una parte mas de esto que podria llamarse la maquina social, un objeto al control del modernismo y estrechamente ligado a la produccion en serie y el capitalismo, un simple objeto de produccion industrial, nuestro desempeño en en el medio es solo una forma mas de dominacion de masas, y enajenacion humana, evitemos ser esclavos de esta maquina social, ncontremonos a nosotros mismos y lo que en realidad somos en el ocio haciendo lo que en realidad nos gusta y evitemos perder nuestra identidad ante un mundo capitalista.

Enviado por: hestor @ 28/05/2007


      Deleuze

Toda la obra de este pensador es premonitoria y formidable. Carmen Clara Peralta

Enviado por: Carmen Clara Peralta @ 20/05/2007


      Mirar a la cara el terror

Es increíble lo sugestivo que resulta siempre volver a los textos de Deleuze y Guattari. No obstante han sido criticados por los estudios poscoloniales (Gayatri Spivak) como representantes del etnocentrismo ilustrado europeo, hay un esfuerzo muy estimulante en Deleuze por traspasar lo políticamente correcto de las odas al psicoanálisis freudiano y vincularlo con la crítica a la economía política de Marx, si caer en el pesimismo weberiano de la Escuela de Frankfurt que termina conduciendo a la resignación de los hombres unidemsionales. Bien por el esfuerzo de "pensar lo impensado", y conectarlo con la materialidad de las relaciones sociales de producción.

Enviado por: Manuel @ 31/10/2006


      LAS VERDADERAS MAQUINAS

Las verdaderas maquinas deseantes en el desarrollo capitalista son las multinacionales que con su proyecto de globalización pretenden el control de la totalidad de los seres humanos.El flujo de su poder todo lo arrastra: culturas, costumbres, idiomas, fronteras; hay que acabar con la diversidad.La maquina deseante clama privatización, privatización; y se privatizan los ríos, el mar, el aire. La maquina deseante exige e impone mano de obra regalada, fin de los sindicatos y "flexibilidad laboral". La maquina deseante exige que su flujo contamine todo cuanto toca ya que la nueva lluvia debe ser ácida. La maquina deseante ha penetrado lo impenetrable y si no pregúntele a los Chinos y los Indios que ha sido de sus vidas, de su mano de obra y de su cultura milenaria. El deseo de la maquina es convertir al hombre en un andrajo, es convertir a los pueblos en los esclavos robos hasta agotarlos, destruyendo todo lo que llamamos naturaleza incluyendo la humana.Como lo afirmaron Deleuze y Guattari que: “el propio pensamiento está a veces más cerca de un animal moribundo que de un hombre vivo, incluso demócrata” Si el terror que produce las multinacionales nos confunde y nos ajena es porque estamos siendo atraídos al abismo de las limitaciones, donde nada se puede, donde no hay utopía y donde las ideologías dejaron de existir. Nuestra misión es elevarnos por encima de los monstruos del capital y comenzar a cristalizar una nueva utopía, una utopía donde la alegría, el amor y la vida reinen sobre la tierra y en donde los humanos se conozcan y reconozcan como individuos y comunidades que conforman un crisol multicultural.

Enviado por: Jorge Castiblanco @ 03/08/2006


      Ampliacion

El texto debería haberse ampliado desde hace tiempo. Al ampliarlo debería contextualizarse junto con el otro material de Mil Mesetas, hasta articular un ensayo, que pudiera construirse más extenso,pormenorizado incluso, con muchas voces; y convertirse en rizomático, es decir, debe irse en busca de la multiplicidad que suscita, pues es un buen comienzo, incluída la referencia final a Vattimo.

Enviado por: Carlos Erre @ 16/01/2006

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